Sergio Fajardo y la reforma a la salud

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Nota: Este articulo fue publicado oficialmente el  8 de mayo de 2022 en el portal mascolombia.com

De todos los candidatos, Sergio Fajardo es quien ha presentado las propuestas más realistas y sensatas. En lo que se refiere a reformar el sistema de salud, estamos completamente de acuerdo.

Los candidatos presidenciales Sergio Fajardo, Gustavo Petro y Federico Gutiérrez plantean soluciones diferentes a los innegables problemas del actual sistema de salud derivados de la intermediación de las EPS que se introdujo con la Ley 100 de 1993. Con base en los programas, las declaraciones de los candidatos y los foros realizados el pasado 5 de mayo en donde intervinieron representantes de los equipos de salud de las tres campañas, es posible afirmar que, en el caso de ganar las elecciones, Gutiérrez mantendrá y fortalecerá el poder de las EPS dentro del sistema de salud, Petro buscará eliminarlas, y Fajardo procederá a transformarlas. 

“No estoy proponiendo acabar las EPS. Hay que fortalecer el sistema”, declaró Fico Gutiérrez en un debate moderado por Vicky Dávila. El Dr. Gonzalo Morales, su representante en los foros del 5 de mayo sustentó esta posición, argumentando que la intermediación financiera y el aseguramiento hacen parte integral de la forma compleja como se ejerce la medicina en la época actual. Palabras más, palabras menos: el aseguramiento en salud llegó para quedarse y esta situación es inmodificable. Antes de la Ley 100 el paciente buscaba al médico, hoy el paciente necesita de la EPS.

El Dr. Morales también resaltó el rol de pagador que tienen las EPS y sostuvo que no se puede liquidar una EPS más, hasta tanto no saber cómo van a pagar las deudas que tiene esa EPS con las IPS (en contravía de lo expresado por su candidato: “EPS que no le cumpla a la comunidad se liquida…).  La propuesta de Gutiérrez deja entrever el dogmatismo neoliberal que ha caracterizado a los defensores incondicionales de la ley 100. Dogmatismo que considera que los derechos fundamentales no tienen ideología y que lo mismo un modelo de salud basado en la economía de mercado, que uno sin intermediación financiera, o con una intermediación regulada, protegen de la misma manera el derecho fundamental a la salud (“al derecho a la salud nadie se afilia” comentó el Dr. Morales).   

Para Gustavo Petro la intermediación de las EPS no es necesaria. En su programa de gobierno plantea que establecerá un sistema de salud “único, público, universal, preventivo, predictivo, participativo, descentralizado e intercultural…”

El Dr. Jaime Urrego, su vocero en los debates mencionados, anunció el propósito de adelantar una reforma integral del actual sistema de aseguramiento en salud, reforma que tiene como norte la eliminación de las EPS. Para hacerla realidad, presentarán al Congreso de la República, un proyecto de ley ordinaria elaborado en un proceso consensuado con los actores del sistema, incluidas las EPS. Esta perspectiva desconoce el inmenso poder económico y político de las EPS y supone que las aseguradoras se pondrían de acuerdo mediante un diálogo con el gobierno y el congreso en un proceso que conduzca rápidamente a su propia eliminación. 

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Sergio Fajardo ha sido enfático en cuanto no eliminar las EPS. “Las EPS necesitan una transformación, si las quitamos hoy quedamos en un colapso”. “las vamos a transformar, las vamos a mejorar, las vamos a regular”. “Vamos a hacer salud pública dirigida por el Estado y no por los intereses individuales de las EPS”.

La Dra. Luz María Agudelo hablando en el foro de Unicorpas y “Así Vamos en Salud” explicó la posición de Fajardo: la estructura del sistema de aseguramiento no está mal, pero las EPS necesitan un revolcón.  La definición inicial en la Ley 100 de las EPS como Empresas Promotoras de Salud es el que debiera predominar. Los problemas del sistema de salud, además de las EPS que lo han hecho mal, se encuentran asociados también con la permisividad del Estado hacia las EPS, con la corrupción y otros factores.

La propuesta es reorganizar el aseguramiento a nivel territorial con el objetivo de articular las funciones de las EPS con los planes de desarrollo y los planes territoriales de salud. Hay que fortalecer las entidades territoriales de salud y lograr que el papel administrador que cumplen las EPS se integre, “converse” con las acciones de salud pública y con las intervenciones sobre los determinantes sociales en consonancia con la decisión política de Fajardo de hacer de la salud pública lo primero.

Esto significa que no se trata de eliminar la intermediación financiera sino de controlarla y regularla. Estas medidas y otras, tales como el compromiso de crear un fondo de garantías con aportes de las propias EPS para atender el pago de las deudas que estas instituciones no pagan a hospitales y clínicas cuando son liquidadas harían parte de la transición hacia una transformación del sistema. Transición que tiene en cuenta de manera realista el balance de poder entre los distintos actores del sistema en la actualidad. 

Los programas de salud de los candidatos incluyen propuestas sobre otras áreas que también son críticas, tales como las fuentes de financiación del sistema; la respuesta a las demandas de contratación laboral, remuneración y trabajo digno de los distintos estamentos del personal de salud; las estrategias a implementar en la Atención Primaria en Salud; la financiación de la red pública hospitalaria (Gutiérrez, al insistir en que los hospitales públicos deben hacer parte y ser administrados mediante alianzas público privadas – APP –  refuerza la política actual de privilegiar la privatización) entre otras, que el espacio no permite analizar aquí.

Mis colegas en salud pública Mario Hernández de la Universidad Nacional y Andrés Vecino de la Universidad John Hopkins han escrito cuidadosos análisis comparativos desde ángulos diferentes sobre las propuestas de salud de los tres candidatos que invito a leer.

En opinión de Lucy Nieto de Samper, de todos los candidatos, Fajardo es quien ha presentado las propuestas más realistas y sensatas. En lo que se refiere a reformar el sistema de salud, estamos completamente de acuerdo.