Nos estamos volviendo locos

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Nota: Este articulo fue publicado oficialmente el  26  de junio de 2022 en el portal mascolombia.com

El informe de la OMS confirma que el comediante mexicano estaba en lo cierto: “están diciendo que estamos locos, Lucas!”

Estudio tras estudio, informe tras informe, se confirma que la situación de la salud mental de la población mundial ha empeorado desde los niveles ya de por sí críticos existentes antes de la pandemia. En 2019, aproximadamente 1.000 millones de personas, incluyendo uno (1) de cada (7) jóvenes, vivían con problemas psicológicos severos que requerían atención especializada. Antonio Guterres, secretario general de las Naciones Unidas, fue de los primeros en alertar en 2020 que la pandemia afectaba gravemente el equilibrio emocional de las personas y las comunidades y fue el primero en exhortar a los gobiernos a financiar apropiadamente la prevención y la atención de los problemas y trastornos mentales.

El informe publicado el 16 de junio pasado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) confirma el dramático aumento de los problemas de salud mental y advierte en términos diplomáticos que los gobiernos han sido muy lentos en responder a esta urgencia de salud pública. Mientras las tasas de ansiedad y depresión en el mundo aumentaron durante la pandemia en más de 25%, y una (1) de cada doscientas (200) personas adultas ha sido diagnosticada con esquizofrenia, apenas, alrededor del 2% de los presupuestos nacionales de salud son destinados a la salud mental.

El informe publicado el 16 de junio pasado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) confirma el dramático aumento de los problemas de salud mental y advierte en términos diplomáticos que los gobiernos han sido muy lentos en responder a esta urgencia de salud pública. Mientras las tasas de ansiedad y depresión en el mundo aumentaron durante la pandemia en más de 25%, y una (1) de cada doscientas (200) personas adultas ha sido diagnosticada con esquizofrenia, apenas, alrededor del 2% de los presupuestos nacionales de salud son destinados a la salud mental.

Para la OMS, la salud mental está ligada “inextricablemente” con el nivel socioeconómico de las personas y las poblaciones. En este sentido, Colombia no es la excepción toda vez que los más afectados con problemas de ansiedad y depresión son los jóvenes, y en especial las mujeres jóvenes de menores ingresos. En contraste, los menos afectados han sido los hombres adultos de mayores ingresos. Es decir, las diferencias de género y las diferencias socioeconómicas deben necesariamente tenerse en cuenta si se quieren implementar estrategias que superen la situación.

Además, se propone hacer un cambio radical en las estrategias para enfrentar la crisis de la salud mental: “En lugar de atender a pacientes con graves trastornos mentales en hospitales psiquiátricos, los países deben privilegiar la prestación de servicios de salud mental en la comunidad”. Esta orientación merece una discusión y comprensión a fondo pues implica una restructuración de los servicios de salud mental en donde la apropiada atención individual de los pacientes integrada al sistema de salud se complemente con la prevención, la atención comunitaria y con el cuidado de la salud mental en los entornos en que se vive y se generan los desequilibrios psicológicos.

No basta elaborar documentos de política pública, que Colombia los tiene. El documento insiste en que se necesita un cambio de actitud, voluntad política y adecuada financiación. Implica también cambiar el enfoque rígidamente biomédico basado en la atención individual y cambios profundos en el actual sistema de salud.

Igualmente, según el informe de la OMS: “…todos los países tienen que ampliar su personal especializado en salud mental…”. En Colombia cumplir con esta condición no sería mayor problema. A 31 de mayo 2022, un total de 149.361 psicólogos, la inmensa mayoría mujeres, habían recibido su tarjeta profesional. Infortunadamente, las condiciones laborales y salariales son deprimentes. Si se diseñara una estrategia en la cual, no solo los especialistas en psicología clínica sino los egresados de pregrado pudieran ejercer en los niveles y formación correspondientes su papel como profesionales de la salud mental, habría mucho terreno ganado.

A medida que las personas y la población pierden percepción objetiva de la realidad más se avanza en el camino de la locura individual y colectiva. Si bien hay factores genéticos, neurológicos, hormonales que constituyen un fundamento biológico de los trastornos mentales que deben ser tratados médicamente, los factores sociales son determinantes. En Colombia, el hambre, la pobreza, la desigualdad social, las barreras para desarrollar proyectos de vida, el individualismo cerrero que acompaña el privilegiar la competencia sobre la cooperación, distorsionan la realidad y generan desequilibrios emocionales. Las violencias, incluyendo la agresividad irracional y emocionalmente incontrolada en las redes sociales, el fanatismo político o religioso, la sociopatía que acompaña la delincuencia y la corrupción, son evidencia de insanidad mental. El informe de la OMS confirma que el comediante mexicano estaba en lo cierto: “están diciendo que estamos locos, Lucas!”